
Mi lugar favorito es Camboya, donde están los templos de Angkor Wat. Estuve este verano con mis padres, y fue una pasada. La gente es muy simpática y siempre te están intentando ayudar. Cuando vas andando por los senderos de los antiguos templos invadidos por la jungla, te encuentras a muchísimos niños que vienen a venderte cositas o a pedirte caramelos. Yo me llevé encima una bolsa con caramelos, galletas y lápices para repartírselos, y en tres días se me agotaron. Tengo muy buenos recuerdos de este lugar tan mágico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario